Son muchos los hoteles que se promocionan diciendo que en sus habitaciones me voy a encontrar como en casa. Pues va a ser que no. En casa fumo y en gran cantidad de establecimientos hoteleros no disponen de ninguna habitación para fumadores. Por cierto que en casa tengo gatos y también abundan los hoteles donde no los puedo llevar de viaje si me apetece. Después de todo el hotel puede poner sus normas y si no me gustan me aguanto, pero me lo ponen un poco complicado para viajar.
En varias ocasiones he pernoctado en hoteles con prohibición total de fumar. En unos casos a pesar de no saber previamente sobre las limitaciones y en otros a sabiendas, dado que el precio era imbatible. Normalmente elijo los que me permitan hacerlo en mi habitación. Lo que me extraña es que muchos hayan ido más allá de la legislación vigente y prefieran el espacio 100% sin humo. Normalmente se libran de bastantes problemas actuando así, aunque también incomodan a los viciosos como yo. A veces tengo una terraza donde salir, pero también puede ocurrir que las ventanas ni siquiera se puedan abrir, lo que me obliga a bajar a la calle, donde frecuentemente carezco de un techo que me guarde de la lluvia.
Considero que lo que haga en mi habitación no tiene porqué molestar a nadie y me parece que los hoteles deberían facilitar la vida a sus huéspedes más viciosos sin que por ello se tenga que perjudicar a los no fumadores, por ejemplo habilitando zonas específicas y perfectamente legales. La clave está en la tolerancia y más aún cuando nadie sale perdiendo.

1 comentarios:
Francisco, la única zona en la que legalmente se puede fumar en un hotel es en la habitación cuando el hotel cuenta con habitaciones para fumadores.
Y lo de no molestar... La señora de la limpieza tiene que entrar en la habitación y tal vez inmediatamente después de que el huesped haya fumado en ella.
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