Decididamente la cosa promete. El grupo Accor parece decidido a abarcar todos los segmentos de clientes posibles, incluso a costa de canibalizarse a sí mismo. Desde los lujosos Sofitel hasta los ultrafuncionales Formule1, siempre hay una solución de alojamiento para todos los viajeros. En Francia Accor es un monstruo y no ocurre como en España, donde hay tres cadenas fuertes muy competitivas entre sí. Se trata de hoteles de "no tan bajo coste" con un equipamiento sobresaliente. Reservando con antelación se consigue el desayuno gratis y también el wifi, aunque parecen decididos a cobrar por la conexión inalámbrica todo lo que puedan, lo cual considero un error garrafal.
El lanzamiento de la cadena es un poco atropellado porque la web corporativa aún cuenta con pocos hoteles y los comunicados de prensa brillan por su ausencia. De los hoteles que hay, pocas imágenes hemos podido ver; ahora bien, como las habitaciones sean como las de las fotos, habrá que felicitarles. Por lo visto, pretenden crecer con franquicias, lo que equivale a que ellos ponen la marca, la decoración y la central de reservas, mientras que el inversor pone la pasta gansa a cambio de ofrecer un producto de buen nivel.
En este caso, la cadena, que pretende pasar de los 100 hoteles en pocos años, está interesada en ofrecer mucha calidad al precio más bajo posible y no un precio muy bajo a cambio de eliminar calidad.
Click en el logo para información no mucho más completa, en inglés,francés y alemán.

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